IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y CONSUMO DE AGUA EN LA EDAD ESCOLAR

Importancia de la actividad física

La práctica de actividad física en forma ordenada, regular y habitualmente es un mecanismo determinante en el crecimiento integral del escolar, debido a que los sistemas del cuerpo humano están diseñados para una actividad física paralela al funcionamiento diario.

La actividad física desde la edad escolar y la adolescencia es determinante para el óptimo y adecuado desarrollo del escolar, mediante la actividad física ajustada a las diferentes etapas del escolar, se pueden adquirir destrezas y habilidades motoras lo que contribuye a la maduración del sistema musculo esquelético, también un factor positivo el desarrollo psicomotor y la necesaria coordinación e interacción entre los diferentes sistemas, por lo tanto es importante mantener un equilibrio entre una adecuada alimentación y actividad física.

Los beneficios de realizar actividad física son los siguientes:

• Ganancia muscular en la etapa de la adolescencia principalmente, que se traduce en el aumento del metabolismo, que a su vez produce una disminución de la grasa corporal acumulada (prevención de la obesidad y sus consecuencias).
• Aumento de la circulación sanguínea, regulación del pulso y disminución de la presión arterial.
• Mayor captación de oxígeno, mejora el funcionamiento pulmonar, mejora la eficiencia del funcionamiento del corazón y disminuye el riesgo de arritmias cardíacas (ritmo irregular del corazón).
• Mejora el funcionamiento intestinal y ayuda a prevenir patologías de colon.
• Incrementa la fuerza, mejora la estructura, función y estabilidad de ligamentos, tendones, articulaciones y mejora la postura.
• Incrementa la capacidad de fuerza de voluntad y de autocontrol.
• Mejora la autoestima del escolar.
• Mejora la memoria, el rendimiento físico e intelectual.
• Estimula la creatividad y la capacidad afectiva.
• Disminuye la ansiedad, el estrés, la agresividad y la depresión.

Consumo de agua en los escolares

La práctica de ejercicio produce un aumento de la sudoración y por lo tanto un incremento de la necesidad de agua en nuestro organismo, parece evidente que al igual que hacemos las recomendaciones dietéticas basadas en la variedad, calidad y equilibrio de los alimentos que ingerimos, también será necesario vigilar la cantidad y calidad de lo que bebemos.

Cuando no se repone el líquido perdido durante el desarrollo de una actividad física o deporte se llega a un estado de deshidratación que puede desembocar en efectos secundarios, (dolor de cabeza, calambres, mareos, aumento del ritmo cardiaco, dificultad para respirar, sequedad en la boca, fiebre, etc.)

Para un estudiante de 6 a 17 años la ingesta de agua recomendada en condiciones normales es de alrededor de 4-8 vasos diarios, pero esta cantidad varía dependiendo de la actividad física. Existen varios factores que influyen directamente en las cantidades a ingerir como el tipo y duración de la actividad física, las características del ambiente y las cualidades propias de cada persona.

Es importante conocer que el 70% de nuestro organismo está compuesto por agua, por lo que todas las funciones de nuestros sistemas se realizan en medio acuoso, además de los distintos procesos metabólicos. Al realizar cualquier actividad física; se pierde parte de esta a través del sudor, por ello, es muy importante beber agua antes, durante y después de la práctica física.