ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN EN LA ETAPA ESCOLAR

En la infancia se adquieren hábitos que se mantendrán en gran medida a lo largo de la vida, por ello crear adecuados hábitos de alimentación y actividad física ayudarán a las niñas y niños a gozar de la vida con energía, bienestar y salud, así como prevenir la obesidad y otras numerosas enfermedades. El cuerpo necesita consumir cada día alimentos que nos dan nutrientes y energía (calorías), si esta energía no se gasta a través de las actividades cotidianas y ejercicios produce la acumulación de grasa en el cuerpo que se manifiesta con el sobrepeso.

Los niños preescolares (de 3 a 5 años) pueden tener periodos de inapetencia, poco interés por los alimentos o rechazo de nuevos sabores. Cuando está en etapa escolar tiene suficiente libertad para conseguir alimentos no adecuados nutricionalmente, está influenciado por lo que se comen sus compañeros y por la publicidad, durante la pubertad se caracteriza por un rápido crecimiento en peso y talla, adquiriéndose el 50% del peso definitivo y el 25% de la talla adulta, se producen una serie de cambios físicos que condicionan un incremento de los requerimientos de energía y nutrientes como las proteínas, vitaminas A, C, E y folatos, minerales como calcio, cinc y hierro siendo este mineral más importante en las mujeres por la menstruación. A los cambios físicos se unen los cambios psicológicos propios de la adolescencia, como el individualismo, y que sólo busquen el apoyo de sus iguales, rechazando la autoridad de padres y profesores. Dada la importancia que le dan a la propia imagen corporal, son muy sensibles a los mensajes de publicidad, a la imagen de los personajes populares, etc, lo que podría condicionar desfavorablemente los hábitos de alimentación.

A medida que los niños crecen, sus hábitos de vida empeoran, realizan menos actividad física y cuidan menos la alimentación. Los niños dedican más tiempo a actividades sedentarias, como ver la TV, utilizar la computadora o jugar a videojuegos, por ello es especialmente importante insistir en la necesidad de crear hábitos saludables durante estas etapas.
Es importante reconocer que el acto de comer, además de ser un proceso nutritivo, lleva consigo manifestaciones emocionales, de convivencia, placer, identificación social y religiosa, etc.

Alimentación saludable, es aquella que es suficiente, equilibrada, variada, segura, adaptada a la persona y al entorno y sensorialmente satisfactoria, es decir apetitosa. Para llevar adelante una alimentación saludable, hay que conocer las cualidades nutritivas y de uso de los diferentes alimentos, que a menudo se clasifican en grupos, de acuerdo a los nutrientes que contienen, y por eso es necesario incluir en la alimentación diaria alimentos de todos los grupos.

IMPORTANCIA DE LA ALIMENTACIÓN EN LA ETAPA ESCOLAR

Como ya se mencionó a esta edad, las necesidades nutricionales se incrementan debido a los cambios propios que ocurren desde la niñez hasta la pubertad, es importante garantizar un aporte adecuado de energía y nutrientes para evitar la anemia, desnutrición, sobrepeso y otros problemas nutricionales. Las deficiencias nutricionales están asociados a problemas de aprendizaje o atención en el proceso de enseñanza en el aula y afectan el desarrollo de sus actividades físicas e intelectuales.

El escolar necesita de forma diaria energía y nutrientes como las proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas, elementos que se encuentran en los alimentos. Con el fin de que no transcurra demasiado tiempo entre comidas, se recomienda repartir los alimentos en cinco comidas al día que aportan diferentes cantidades de energía: desayuno en casa 20 %; merienda de media mañana 15 %; almuerzo 30 %; merienda de media tarde 15 %; y cena 20 %.

RELACIÓN ENTRE ALIMENTACIÓN Y RENDIMIENTO ESCOLAR

El rendimiento escolar se encuentra determinado por factores propios del estudiante, factores familiares, del sistema educativo y de la sociedad en general por ende el proceso educativo es de naturaleza multicausal y multifactorial.

La desnutrición en los primeros años de vida podría afectar el crecimiento del individuo, según estudios realizados, la desnutrición en los primeros 2 años de vida podría inhibir el crecimiento del cerebro y esto produciría una reducción permanente de su tamaño y un reducido desarrollo intelectual. Por tanto, el estado nutricional influye en la función cognitiva del escolar, en consecuencia afecta la salud y el aprendizaje del estudiante en la escuela.